“¿Por qué es tan poco dinero?”, se preguntó Selena.
Revisó varias veces la cantidad que le había transferido Anton, pero el número no cambiaba. Cuando le envió un mensaje rápido para confirmarlo, él le respondió que no se trataba de ningún error.
—¿Pasa algo? ¿Te llegó incompleto el sueldo? —preguntó Harris, que no dejaba de observarla.
Almorzaban juntos en el comedor corporativo. Decenas de personas miraban a Selena con envidia por el privilegio de compartir la mesa con el CEO, sobre todo porqu