JACKSON
—¡Lárgate de aquí! —gritó, su voz resonando en todo el restaurante—.
—¿Acaso parezco Lena? ¿Acaso parezco tu ex? —Sus palabras hirieron más que garras—.
—No es así… —intenté explicar, pero me interrumpió de nuevo—.
—¡Vete ahora mismo, Jackson, antes de que te dé otra bofetada para que se te borre esa estúpida cabeza! ¡O antes de que llame a la policía!
Su ira era tan intensa que me quemaba la piel. Fruncí el ceño, frotándome la mejilla donde me había golpeado antes.
—Tienes que escucharm