YELENA
"Siento mucho el comportamiento de mi hermana. No sé qué le pasó. Ella no era así... por favor, perdónala", dijo con suavidad, casi como si temiera que le gritara.
Sonreí. No porque la hubiera perdonado... Moon sabía que no se lo merecía, sino porque dijo que era su hermana. Su hermana. Solo eso me dio un respiro.
Lena, por supuesto, tenía otros planes.
"No me gusta", pensó.
"No era para ti antes, es para mí. Me gusta. Está buenísimo", le respondí con tono burlón, alargando la palabra "b