JACKSON
Maldita sea.
Lo sabía.
Desde que salió de casa esa mañana, sentí un mal presentimiento. No me miró bien. No discutió como solía hacerlo. Simplemente se fue y la dejé.
Porque me sentía culpable.
No debía haber bloqueado el número de Lena en su teléfono.
Lo sabía, pero lo hice de todos modos.
Al principio, parecía inofensivo. Solo un pequeño espacio entre ellas. Un poco de distancia para que Nyra pudiera apoyarse en mí.
Para que dejara de recurrir a Lena por cualquier cosa.
Para que me el