NYRA
Más tarde esa noche.
Me quedé de pie frente al televisor grande, con el control remoto en la mano, cambiando de canal como si buscara algo que no existía.
Noticias. Música. Un programa de cocina.
Un documental sobre lobos y sus territorios en el norte.
Nada me atraía.
La ciudad afuera estaba llena de vida. Podía oír motores a lo lejos, una sirena en algún lugar lejano, lobos aullando débilmente en las afueras, donde los edificios se dispersaban y los instintos se agudizaban.
¿Y dentro?
Era