NYRA
La mañana transcurrió en silencio.
Me quedé en la cama más tiempo de lo habitual, dejando que el sol se colara entre las persianas, que me diera en la cara como si quisiera quemar el caos que tenía en la cabeza.
Al llegar al hospital, sentía el corazón apesadumbrado. El cuerpo me dolía. Mi mente iba a mil por hora, pero hoy había tomado una decisión. Una decisión de la que no podía retractarme. Ya no.
Había hecho la maleta. Había escrito. Había pensado. Y había intentado, una vez más, cont