Capítulo 30.
Narrador omnisciente.
Aurora por fin había logrado llegar a la manada de su alpha, pero lo que encontró la dejó devastada. Todo estaba hecho cenizas y pocos lobos se veían intentando levantar los escombros. Se introdujo a paso lento respirando con dificultad, podía oler el aroma de la sangre aún fresca en el lugar. Sus ojos se llenaron de lágrimas y no sabía hablar en ese momento.
- Mi luna. - un joven se le acercó al verla a lo lejos. - Sigue con vida.
- ¿Qué pasó aquí? - ignoró lo que le dijo