Mundo ficciónIniciar sesiónCuando regresamos a nuestra habitación, sigo ligeramente en shock, Sergey va directa al mini bar y saca una botella de vino, luce tenso y por un momento me preocupa que pueda explotar, pero toma dos copas y me mira, sus ojos grises lucen casi tristes por lo que me pregunto que estará pensando
— Ven aquí— pide, aprieto los labios mientras me acerco, él pone la botella y las copas en la mesa de noche antes de tomarme por el rostro y apoyar su frente contra la mía
— ¿Estás bien?







