Yannek:
Su llanto me despertó.
A decir verdad no debí dormir mucho porque ni bien había puesto la cabeza sobre la almohada, la escuché llorar. Al principio creí que se trataba de una de las niñas, pero cuando salí al pasillo supe que el llanto provenía de otra habitación.
Tomé el pomo en mi mano e intenté abrir, eso solo me ayudó a percatarme de que la puerta estaba cerrada con llave.
Arrugué el entrecejo.
« Es llanto de mujer, y está en una habitación de huéspedes. Solo puede ser la niñera nue