Mundo ficciónIniciar sesiónGabriel dormía acurrucadito a mi lado, con una de sus manos agarrando el borde de mi camiseta, como si temiera que desapareciera de nuevo. Había pasado toda la tarde pegado a mí, abrazándome, contándome todo de la escuela, enseñándome sus dibujos… y ahora dormía tranquilo, con las pestañas largas descansando sobre sus mejillas redondas.
Mi pecho s







