Mundo ficciónIniciar sesiónSalí de la habitación y fui directa al salón. El ruido de la narración deportiva me avisó de que mi padre estaba viendo fútbol. Estaba tirado en el sofá, medio desparramado, con la cara cansada y los ojos fijos en la tele. Me dejé caer a su lado, abrazando un cojín contra el pecho.
— ¿El equipo va ganando, papá?







