Mundo ficciónIniciar sesiónCorrió hacia Chiara, arrodillándose a su lado, lleno de preocupación. Sentí las lágrimas acumularse en mis ojos, pero las contuve con todas mis fuerzas.
—¿¡Qué le habéis hecho!? —me gritó a mí y a Diogo.
—¡Ella vino hacia mí y me tiró vino en la cabeza! —g







