(Larissa)
La semana pasó volando, y ahora solo quedaba un mes y veinte días para el fin del contrato.
Sabía que quizá ya estaba molestando un poco quedándome en casa de Catherine, pero ¿sinceramente? No quería ni pensarlo demasiado. Si intentaba alquilar cualquier otro sitio, Alessandro se las apañaría para dejarme en la calle. Y como este piso está a nombre de Cathe, no puede hacer nada. Ni pío. Eso espero.
Pero, aunque intentara seguir adelante, los recuerdos seguían persiguiéndome. Sobre tod