Mundo ficciónIniciar sesiónNo podía apartar las manos de él. Pasaba los dedos por su abdomen, por su pecho, riéndome cada vez que ponía esa cara de "ahora mismo te pillo". Él soltaba la cuchara, se volvía hacia mí y me robaba un beso rápido… que siempre se convertía en un beso largo.







