Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn cuanto aparcamos delante de la mansión, sentí el corazón acelerarse un poco más. Era como si cada segundo que me separaba del momento en que Lucas conhecería a mi madre y a Caleb carregara un peso que yo ni sabía explicar.
Antes de que siquiera apagase el coche, la puerta principal se abrió.
Y allí estaba ella.
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