(Diogo)
20-08 - Sábado
Decidí dar por terminada la noche y me despedí de Vera, dirigiéndome hacia el aparcamiento donde estaba mi coche. Cogí la llave, a punto de desactivar la alarma, cuando una voz alta, irritada y conocida llamó mi atención.
—¡Justo ahora, cuando tengo que pedir un Uber, se me muere el maldito móvil!
Miré y vi a Alice parada en la acera con un vestido sencillo, un poco arrugado por las prisas, el pelo despeinado probablemente por lo de la cabeza de muñeca. Iba sin maquillaje