Una advertencia desafiante.
Por su parte, Elijah se encontraba parado frente a la imponente sala de reuniones, un recinto alejado de su palacio donde se llevaría a cabo la asamblea.
A pesar de ser un alfa supremo, contaba con consejeros, lobos antiguos con los que discutía todos los asuntos relativos a la manada, y aquellos que tenían el derecho de amonestarle si había hecho algo mal. Así que estaba esperando a su beta, quien había estado cumpliendo con un mandato suyo fuera de la manada.
—Supremo, puedo sentir tu irrita