Ava Davis.
Mi suegro tocó la puerta de mi habitación justo cuando me disponía a bajar.
—Buenos días señor,Jones.
—¿No sé qué tienen de bueno? Necesito que hablemos a solas—Destacó la última palabra al mirar a mis escoltas cerca de la puerta .
Le hice señas que podía continuar y cerré la puerta.
Esa ira contenida en sus ojos me dio pánico,en ese momento tuve la certeza de que no sería una charla amistosa.
—¿Cuánto quieres para salir de nuestras vidas? Tu maldita familia solo ha traído problem