Liam Jones.
La neblina envolvía el bosque por más que buscamos rastros de los atacantes nada hayamos.
Todos tenían la esperanza puesta en mí para defender a la manada del enemigo oculto.
En ese momento más que el Alfa era un
lobo más de la manada con sed de justicia.
Los rumores sobre Alborada, la manada que ahora era dueña de los terrenos vecinos, eran cada vez más ominosos.
Las historias sobre el ataque comenzaron a cruzar los límites del miedo razonable.
Muchos hablaban de su crueldad, per