—Ya veo, así que imagino que de ese ritual salieron Gabriel y Uriel ¿No?
Ellos asienten con la cabeza, sueltan un leve suspiro y dejan sus teléfonos sobre la mesa, se acomodan en su lugar y me miran con atención.
—Por eso desde niños nos han entrenado y educado para ser buenos Beta y Omega, debemos estar preparados para lo que sea, incluso para las cosas inesperadas.
Suelto una risa nerviosa al escuchar lo último ya que, por lo que tengo entendido, lo más inesperado que le puede pasar a una tri