110. La “casita” de Malcolm
Los mellizos obedecieron al instante, moviéndose con la eficiencia de quienes siempre han hecho las cosas rápido. En menos de dos minutos, Josephine había escrito una nota para Malcolm y la había dejado bajo un jarrón en la mesa central, donde sabía que él la encontraría y nadie revisaría. Luego, tras aplicar más inhibidor de olor sobre los niños y sobre sí misma, los tres salieron por la puerta trasera de la casa, ya con sus capas listas y sus bolsos con todo lo necesario.
—Vamos hacia el este