Mi madre me abraza má fuerte, asomo mi cabeza por su hombro esperando que me suelte. Los miro esperando que se vayan para hacer mi trabajo, pero ni tan siquiera me miran. Solo se observan emocionados por encontrarse, carraspeo mi garganta para que despierten de su sueño feliz.
—Tengo que admitir que te ha hecho bien tener cachorros, Yolanda. — mi tía le hace un tipo de cumplido a mi madre, la cual la misma le sonríe agradecida y mi padre me guiña un ojo.
Mi madre me deja libre d