—¡Vamos! — gritan todos a la vez.
—Dentro de poco. — susurro inhalando, tomando toda la energía de vida que tiene el matorral. Escucho como un rugido potente se acerca con fuerza junto al sonido de las alas de ese ser. —¡Ya!
Todos me empujan para entrar. Jafet me toma del brazo y me hala mientras le doy una pequeña ojeada a la cosa que nos quiere matar. Solo puede ver sus garras gigantes parecidas a espadas preparándose para agarrarnos.