13. Hibrido
Mientras no sabe lo que es, dónde está ni qué quiere, me escondo debajo de la camioneta. Escucho cómo emite un aullido que suena más a un grito horrible, haciendo que me tape los oídos y mi respiración se agite. Toco mi pecho para calmar el miedo que invade mi cuerpo. ¿En qué me he metido ahora?
No tengo la energía suficiente para luchar contra él. Miro mi tobillo, aún no recuperado del duelo contra Max. Contengo las ganas de llorar al darme cuenta de que mis probabilidades de salir viva de aquí