La luz del sol era escasa o nula a través de las cortinas negras, lo cual me hacía preguntarme si todavía estaba oscuro allá afuera.
Mi cerebro tardó unos momentos en despejar la niebla matutina, luego recordé la noche que tuve. Un dolor irritante irradió entre mis piernas mientras rodaba en la cama.
Alfa Asher me había dejado dormir en su cama. Esperaba a medias que me arrojara a mi habitación y terminara la noche. Cada posición reveladora en la que el Alfa Asher me había puesto enviaba un ru