Tres años después. El punto de vista de Holly.
La brisa me rozaba la piel con un frío delicioso, y la luz del sol me producía un ligero cosquilleo en los brazos y los hombros.
El invierno se acercaba y el aire se impregnaba de su fresco aroma. Por mucho que me aventurara a salir y disfrutar de la luz del sol, no estaba segura de poder saciarme. Aunque me quemaba con facilidad, gracias, genética vampírica, era una maravillosa muestra de libertad que nunca daría por sentada.
Los gritos estri