Punto de vista de Lola.
10 años después...
"Ramona, ¡ayúdame! Si no dejas de robarle los juguetes a tu primo voy a poner enferma a la tía Ember y ya sabes que no se va a contener", grité desde la cocina, levantando la cabeza para mirar por encima del hombro, donde me encontré con los ojos de mi apuesta pareja.
Asher estaba apoyado contra la pared, con los brazos mordibles en la camiseta ajustada que llevaba. Se llevó la cerveza a la boca, con los labios torcidos en una sonrisa cómplice que