No hay nada delicado en la forma en que sus labios reclaman los míos. Sus besos representan lo que él es hasta el fondo. Lo consumen todo, un infierno que devora y destruye todo lo que toca. La forma en que su mano se eleva para atrapar mi garganta, reclamando todo, incluso el aire que respiro, como suyo.
Me dolía el cuerpo, palpitando con la desesperada necesidad de estar llena, de estar tan cerca de nuestra pareja como fuera humanamente posible.
"Asher, me estás matando. No puedo esperar m