"Debes ser muy estúpida como para vivir por estos lares, chica; incluso con un vampiro a tu lado". Una voz fuerte se quebró.
Una mujer apareció a la vista, saliendo de donde se mezclaba con la línea del bosque. Su piel era tan oscura como la corteza que cubría cada árbol, pero ahí terminaban las similitudes. Movía sus redondas caderas con elegancia mientras se acercaba a la moto, con sus labios carnosos curvados hacia atrás en una intrépida mueca. Se detuvo a un metro y medio de distancia, de