Muchos golpearon los árboles, las rocas y el suelo, pero aún más golpearon a los Vampiros que nos acechaban, envolviendo sus extremidades y apretando su agarre como lo haría una serpiente. Era hermoso y mortal a la vez, ver cómo les atravesaban la piel, ver las miradas de aprensión y confusión cuando se daban cuenta de que yo era más capaz que su anterior gobernante.
"Lola, recuerda que no quieres matarlos". Oí a Tristán murmurar, apenas registrando el sonido de su voz por encima del estruendo