"¿Pensaste que te iba a follar?" La voz áspera de Alfa Asher era cuestionante mientras me miraba. "Solo las chicas buenas son folladas, Lola".
Algo brillando en las profundidades de sus ojos me hizo tragar saliva. Si no me iba a follar, ¿qué había planeado?
Alfa Asher agarró el cinturón que ataba mis manos, tirando bruscamente mientras me acercaba a la silla de su oficina. El cinturón me pellizcó las muñecas y reprimí un gemido que amenazaba con escapar de mis labios.
Alfa Asher se sentó en s