Le devolví el teléfono a la cajera. Escuché las objeciones de Asher desde el otro lado y deseé poder calmar ese lado de él que quería protegerme de todo peligro.
“Dígale la dirección, luego cuelgue”, le dije a la cajera, sorda a su respuesta porque era la voz de Asher la que resonaba en mis oídos.
"Entonces, ¿debería seguir planeando mi escape, o lograste posponer mi muerte por el momento?", preguntó Brandon en el momento en que estuve a una distancia de olfato, incapaz de mantener la boca c