Aunque al principio había estado buscando a Asher, no había sido mi intención ir corriendo hacia él, refunfuñando sobre la falta de control de su hermano menor y su respeto básico por las mujeres.
Aplasté la parte de mí que se preguntaba por qué Brandon era tan idiota, especialmente con su hermano mayor, y me recordé que no era mi trabajo descifrarlo.
Había cosas mucho más preocupantes que ocupaban mi atención, como brujas asesinas y vampiros conspiradores.
‘Deberías haberme dejado salir’,