Anabel.
Siento que alguien me acaricia la mejilla la mano es fría pero me hace sentir segura y tranquila por alguna razón sé que es la de Nikolay, abro los ojos y confirmo lo que sospecho está Nikolay mirándome con una dulce sonrisa recargado en la cama a mi lado, me acerco a su pecho y acurruco mi rostro en su pecho para poder inhalar su deliciosa colonia.
-Buenos días querida o más bien dicho buenas tardes ya es mediodía.
-¡Que!
Alzo la cabeza para mirar la ventana que está al lado de la cama