Capítulo 242. Dicotomía
La luz de una linterna recorrió toda la oficina. Quien la sostenía asomó el rostro ligeramente, viendo cada esquina, detrás de las macetas con algunas orquídeas. Sus ojos se detuvieron en la silla detrás del escritorio, que no estaba en su sitio. El tipo, quien tenía la orden de recorrer ese sitio cada diez siete minutos arrugó el entrecejo al recordar haber visto la puerta abrirse.
Sus pasos se escucharon moviéndose hacia el interior, lentos y cautelosos. La linterna se corrió hacia el libre