Capítulo 243. Teoría.
Báltico bajó la rodilla, la alzó con rudeza llevándola a su altura sin soltar su nuca. Ella tembló ante el beso que le raspó los labios. Fuerte, sin ninguna ternura.
—Odio tanto que me gustes —musitó respirando sobre sus labios. —Porque me haces creerte, cuando es claro que mientes.
—Sorprendente —sonrió ella. Le tomó el cuello de la camisa, mirando la figura asomarse por la puerta. —Otro cliente confirmando mi efectividad.
El cabezazo lo aturdió. Báltico dio un traspié tambaleante, Catrina l