Capítulo 18. Sarcasmo dulce.
Salomé apenas saludó al llegar. Su entrada fue rápida, sin dar oportunidad a cortesías innecesarias. Caminaba al lado de Julián con la expresión endurecida, como si cada paso hacia el Club Ecuestre Sullivan y Asociados fuera un castigo personal.
Todo lo contrario al candidato Sullivan, quien besaba en la mejilla a las damas y de apretón de manos a los hombres que elogiaban a su prometida.
—Tenemos que organizar una salida de nuevo— dijo la esposa de uno de sus socios, con una sonrisa sugerente