Capítulo 160. Confianza ciega.
Salomé durmió lo que su cansancio le exigió, porque al despertar el candidato ya no se encontraba junto a ella. Lo vio en el comedor junto a la ventana, en donde un cuadro la hizo frenar sus pasos para detallarlo.
De hecho ni siquiera se había dado el tiempo de detallar el lugar. Y ahora que lo hacía, se daba cuenta de que ese sitio describía mucho al distante Johan que conoció desde la universidad, incluso había una fotografía de él con su hermano, con unos años menos, siempre destacando por