Capítulo 57

—Sí, capitán—.

Dejó a Alexander en la sala de interrogatorio y fue a concretar lo que le pidió.

Dentro del edificio, los presos permanecen aislados las veinticuatro horas del día. Tan solo disponen de hora y media, tiempo que aprovechan para hacer ejercicio en una celda de espacio reducido mientras los guardias registran la habitación del reo. A lo largo de la jornada son vigilados continuamente y con frecuencia no se les permite acostarse o sentarse en sus camas estrechas hasta que se les conc
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