Alexander ríe, mirándola después con fascinación.
—Le haces bien a mi vida, mala influencia—.
—Si me sigues haciendo el amor de esa manera, acabaremos presos por desorden público—.
—Jajaja, Podría pasar una eternidad a tu lado y tus ocurrencias me sorprenderían a cada momento, eres increíblemente asombrosa—.
Se voltea de nuevo de costado y sujeta la cara de ella entre sus manos, pasa su pulgar por sus labios hinchados y sonrosados.
—Con gusto cumplo condena, me encanta escucharte, trato de no