Liah
Hacer el amor con Leandro era uno de mis placeres favoritos; lo extrañaba. Algo ilógico cuando nunca me ha dejado, pero estar sin memoria era igual que perderse en un túnel oscuro con millones de salidas y no saber cuál escoger el correcto.
Él sabía cómo deshacerme en sus manos y eso me encantaba, lo amaba y lo amo. Lo sabía y quería decírselo, pero este miedo de no ser correspondida, que esto fuera solo algo carnal, me detenía siempre en el último momento.
— Estás muy callada, ¿sucede algo