Leandro
—Nos vamos a meter en problemas. ¡No puedes estar ahí arriba!
—¡No me voy a caer! —siguió escalando más alto —¡Pero si me gritas todo el tiempo, puedo desconcentrarme!
—¿Por qué eres terca? Las niñas deben obedecer a los hombres. Hazme caso. ¡Bájate de ahí!
—¡No le hago caso a mi papá! ¡Mucho menos se lo haré a un niño! —Agacho su mirada a verme —. ¡Me gusta ver el paisaje desde aquí! ¡Mejor sube, ¿o tienes miedo?!
—¡No le tengo miedo a nada! —empecé a escalar detrás de ella.— ¡Si mi pap