DEMETRY
No puedo creer lo estúpido que fui, en cómo me dejé engañar. ¡Demonios! Debe tenera una explicación. Mi noche de boda no se puede convertir en este desastre.
—¿Qué haces aquí tan temprano? — Pregunta Guille al verme.
—Quise venir a ver cómo amanecieron todos y la cosecha.
—Demetry, acabas de casarte. Ve a disfrutar de tu amada y déjame a mí, encargarme de la hacienda.
Cada vez que lo escucho, lo veo más amañado al campo y sin ganas de regresar a la ciudad.
—¿La pasaste bien anoche? —Inda