Veo a Paolo en la orilla con cara de pocos amigos. Nado hacia donde está y salgo del lago. Él me tapa con una toalla rápidamente y nos dirigimos otra vez a la casa. Cuando llegamos a la habitación, se desata la guerra.
- ¿Por qué m****a te metiste casi desnuda al lago? - pregunta él.
- Quería relajarme un poco. Además, les pedí que se voltearan. No creo que con un jefe como tú se arriesguen a ver - respondo. Él, con un rápido movimiento, me aprisiona contra la pared, pero con suavidad.
- Eres