Mía Jones*
Estoy acostada viendo hacia la ventana. Ya llevo encerrada aproximadamente un mes y aún no sé nada de Paolo. Seguro ya dejó de buscarme y ahora está con otra mujer. Durante este mes, Izac ha tenido diferentes cambios de humor. Unos días es buena persona y hasta parece que en realidad me ama, o bueno, que ama a Penelope, pero otras veces me golpea hasta casi matarme. Hoy, por fin, se curó la herida que me hizo hace una semana con el borde de una mesa. Toda la semana se la ha pasado pi