Adoratta
Viajar sin saber a dónde me lleva, es como ir a una cita a ciegas, pero con un cañón cargado…
Ingreso al mismo todoterreno blindado en el que llegamos hace dos días. Esta vez me fijo en la fachada de la pequeña mansión y veo las cámaras hacia dónde están apuntando. Claro que me iban a descubrir ¡que tonta soy! Tengo muchas ganas de armar un nuevo plan para escapar y que, esta vez, todo salga bien.
Aunque en este momento me encuentro en una encrucijada porque, Donato me enseñó a que ne