Cindy y Miguel Ángel pasaron toda la noche frente a la chimenea, abrazados, acariciándose, haciendo el amor. En contraste con su naturaleza rebelde y exigente, era muy amable y tierno.
A pesar de toda la pasión, él tuvo cuidado de no herirla innecesariamente y ella disfrutó de tenerlo tan cerca y de sentirlo.
Tras una breve ducha, la otra mañana fueron a desayunar y enseguida desaparecieron en su bungalow.
Como antes, se acurrucaron frente a la chimenea, vieron algunas de las películas de pa