Me levanté muy temprano, eran las seis de la mañana. Sentado a su lado en la cama la observaba, la mantuve envuelta en mis brazos durante toda la noche, no se movió, al parecer dormía muy quieta. La estudié a detalle sonriendo, dormía bonito, sus pestañas eran muy largas, su nariz fina y sus labios, no tan gruesos. Su cabello marrón oscuro brillaba esparcido en la almohada. Acaricié una de sus tibias mejillas, ella sonrió mientras que la mía se borraba.
¿Qué estaba haciendo?
Besé su fren