—¡No me dejarás sin dinero, te aseguro que te arrepentirás, Damiana! —exclamó Braulio.
Cuando entró a la casa, pronto Lilian estuvo ante él
—Al fin se ha largado esa oportunista de Damiana, no la soportaba, solo lo hice por Aaron.
—¿Te firmó?
—Sí —dijo Lilian sonriente
—Ahora puedes tener a Aaron Greene en tus manos.
—No es suficiente, son solo un par de tierras fértiles, no sé si será suficiente para tenerlo en mis manos —dijo la mujer
—De eso no te preocupes, te aseguro, que ahora, más