Larissa gritó asustada, Aaron fue a abrazarla, le quitó la pistola, no importaba la rabia que sintiera, la abrazó con fuerza, ella era todo lo que importaba.
Alex miró el cuerpo de Mauro, estaba muerto.
—¡Pobre! Es mi culpa.
Aaron siseó.
—Nada es tu culpa, vamos, debemos ir con Archi. Llevemos el cuerpo para su funeral.
Alex miró a Larissa con dolor, luego lanzó el cuerpo de Braulio hasta un pozo en el monte, sería poco probable que encontraran su cuerpo, sin que antes fuera víctima de la r